Francia

En aplicación de una decisión del Capítulo General (2006), la Provincia de Francia se convirtió en la Delegación de Francia el primero de septiembre de 2009. El estatus, mejor adaptado a su situación que lo rige, fue preparado por una serie de proyectos estudiados en varias asambleas provinciales celebradas de antemano. El proyecto final fue adoptado por la Asamblea del 2008 de noviembre. Después de algunas modificaciones de detalle, el texto fue reconocido ad experimentum por el Superior General y su Consejo. El Capítulo General de 2012 autorizó su prórroga hasta 2018.

El Viator religioso  y el Viator secular  de Francia, que permanecen legalmente diferenciados, profundizan juntos su vida espiritual, sus compromisos apostólicos individuales y comunitarios y fortalecen y amplían la red de caridad que los une como colaboradores en la misión. Según el Estatuto de la delegación, «se apoyan mutuamente en la misma comunidad a la que aportan la complementariedad de los diferentes Estados de vida para la aplicación del mismo carisma» (artículo 5). Significa «Comunidad» en un sentido amplio y no «viviendo juntos bajo un mismo techo». 

El Consejo de la delegación está formado por un superior religioso, designado por el Superior general tras consultar a los miembros de la delegación, dos religiosos y dos Viatores laicos. Ambos son nombrados por el Superior general y el superior de la delegación. El ámbito de competencia de este Consejo «abarca la vida y el funcionamiento de la Comunidad viatoriana de Francia, pero no lo que el derecho universal y la reserva legal particular para la Congregación» (artículo 14), que es la única responsabilidad del Consejo de religiosos y su capítulo.

La Asamblea General de la delegación, que se reúne al menos una vez al año para una sesión de un tamaño determinado, aborda cuestiones que afectan la vida y el futuro de los Viatores de Francia. Se dio un contenido a las prioridades seleccionadas por el Consejo de la Delegación en torno a la escucha, la innovación y la fraternidad. Otro abordó la cuestión de la formación (inicial y continuada) y formó un comité para estudiar la participación en los costes de explotación de la Comunidad Viatoriana. Un tercero evaluó, de manera bastante exhaustiva, los primeros años de vida de la delegación y abordó de forma concreta el reparto de los gastos de explotación y el presupuesto de la Comunidad viatoriana de Francia.

Los Viatores de Francia son un grupo de aproximadamente 40 religiosos y 25 asociados laicos. El establecimiento de la delegación no provocó resistencia entre ellos; sucedió en un clima sereno y sin bloqueos particulares. Las comunidades se han abierto a reuniones/intercambios, a la lectio divina, ya sea en las comunidades locales o entre comunidades de sectores o de la delegación…

Los Viatores de la delegación no pueden prescindir de una reflexión sobre su especificidad. Los Viatores religiosos deben ver lo que significa ser religiosos hoy; ¿Cuál es el significado de los votos y la vida religiosa de hoy? También deben discernir los desafíos personales y comunitarios, abrirse a nuevas formas de vida comunitaria. Por su parte, los Viatores laicos deben continuar su re-lectura secular del carisma viatoriano. Todos y cada uno, en sus propios compromisos, viven una profunda y renovada vida espiritual viatoriana.